1 SAMUEL 2
MEDITACIÓN: SACERDOTES CORRUPTOS
“Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová” 1 Samuel 2:17
El periodo que siguió a Josué fue un periodo de decadencia espiritual, este debacle espiritual trajo consigo la caída moral, social, y aun la decadencia como nación; estaban organizados en una vaga confederación de tribus que se ayudaban en casos de emergencia. Siguieron un patrón que se repitió varias veces: se apartaban de Dios, iban en pos de ídolos y mezclaban el culto al Dios verdadero con paganismo, abundaba el pecado, Dios permitía que fueran atacados, saqueados y esclavizados por pueblos vecinos; y cuando sentían que el agua les llegaba hasta el cuello, entonces clamaban a Dios, Dios levantaba un juez que los librara de sus enemigos, al verse libres, estaban con el Señor por un tiempo, pero ya que estaban bien, volvían a apartarse de Jehová, nuevamente les iba mal, volvían a clamar a Jehová, Él les daba otro Juez libertador y se volvía a repetir la historia...
Este era el panorama cuando Elí, sacerdote de Dios en Silo, era el Juez de Israel en este tiempo, sus dos hijos Ofni y Fines eran sacerdotes ayudantes, mientras no sucediera algo fuera de lo común, uno de ellos sucedería a su padre como juez y sacerdote.
En esta situación crítica nacional se requerían de líderes temerosos de Dios, con una calidad moral ejemplar y que hicieran la función de acercar al pueblo a Dios. Tristemente sucedía todo lo contrario, los jóvenes sacerdotes tomaban el cargo como fuente de enriquecimiento, no respetaban la devoción de los fieles que sinceramente llevaban ofrendas al santuario, y aun fornicaban con las mujeres que servían en el templo; en vez de acercar a las personas a una verdadera adoración, hacían pecar al pueblo de Jehová.
El pecado de esta familia sacerdotal no quedaría impune, Elí como padre tenía gran parte de responsabilidad, pues fue muy tibio en corregir a sus hijos, su estilo paternal demasiado complaciente llevo a la ruina no solo a sus propios hijos y su familia, sino contribuyó a la ruina nacional.
Para pensar:
• Dios dio la responsabilidad a los padres para guiar a sus hijos con amor y disciplina como los rieles que conducen a un tren; no puede faltar uno de ellos; si se otorga disciplina sin amor pueden resultar hijos rebeldes y resentidos, si falta disciplina al dar amor pueden resultar hijos sin límites como Ofni y Fines, si falta amor y disciplina …
• Si la situación de nuestra nación es crítica, ¿No crees que debamos volver a Dios de todo corazón? Empecemos por nosotros mismos.
• “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” Gálatas 6:7 Piensa sinceramente: ¿Qué es lo que estoy sembrando? ¿Qué espero cosechar?
ATENTAMENTE
"TRANSFORMADOS PARA SERVIR"
JOSÍAS I. GONZALEZ.
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